Thursday, September 25, 2025

El horizonte

 

Un gesto abre la grieta,
la belleza apenas se inclina sobre el aire.

El ojo cruza el umbral
como nave que roza un agujero negro.

No hay regreso,
solo caída infinita,
una espiral sin fondo
donde el deseo arde sin extinguirse.

El universo se pliega,
y en la curva del cuerpo
el tiempo se detiene para siempre.

Tentación

 

Un relámpago abre la calle,
la belleza cruza como una flecha invisible.

El mundo respira un segundo más lento,
y la mirada tropieza con su propio abismo.

Todo se enciende en la grieta de un gesto,
en la curva mínima que desarma el silencio.

El aire se llena de espejos,
cada reflejo es una promesa,
cada promesa un riesgo que brilla.

La tentación no grita:
susurra como un río escondido,
muestra apenas la puerta entreabierta
de lo imposible.

Y el hombre, con su historia en los hombros,
descubre que el deseo
es un relámpago que parte en dos
el hormiguero del alma.

Hormiguero cósmico

(Reflexiones de Carl Sagan sobre Voyaguer I)


Hormiguero de luces suspendido,
mota de polvo que se inventa un imperio.

Cada grano de arena se cree montaña,
cada sombra dibuja su propio dios.

Desde el vacío,
solo un punto,
una chispa ciega
en el engranaje del infinito.

La guerra es un murmullo en la tierra,
un zumbido que se apaga
en la garganta del universo.


Thursday, August 28, 2025

298.- Canto del romántico

 

No vine a obedecer los muros,
ni a besar la ceniza de las leyes cansadas.
Traigo en la frente un trueno
y en los hombros la hoguera de la tormenta.

Rompo la balanza de los sabios fríos,
desgarro el telón de la costumbre,
pues no hay cadena que aguante
el martillo invisible del deseo.

Mi corazón no conoce geometrías,
es un volcán contra la norma,
una raíz que crece torcida
para beber la sangre de la tierra.

Soy hermano de los pueblos sin voz,
de las banderas hundidas en la lluvia,
de las manos que tiemblan de hambre
y sin embargo levantan el canto.

Rebelde romántico me llamo:
no por ternura dócil,
sino por el fuego indomable
que enciende la sombra de mi tiempo.

Y aunque la derrota me nombre,
aunque la soledad me encierre,
seguiré golpeando las puertas del mundo
con el puño ardiente de la libertad.